KLOW Stack: GHK-Cu, TB-500, BPC-157 y KPV en blend de investigación
Dr. Sieglinde Klaus
Equipo de redacción científica · Bergdorf Bioscience


Dr. Sieglinde Klaus
Equipo de redacción científica · Bergdorf Bioscience

El KLOW Stack es una mezcla fija de cuatro péptidos de investigación en un único vial liofilizado: GHK-Cu, TB-500, BPC-157 y KPV. La composición especificada para este artículo es GHK-Cu 25 mg, TB-500 10 mg, BPC-157 10 mg y KPV 10 mg, es decir, 55 mg de masa total. KLOW es un nombre acuñado por los proveedores, no una formulación estandarizada, y está destinado exclusivamente a fines de investigación.
KLOW no designa un único principio activo, sino un blend multipeptídico fijo que agrupa cuatro péptidos de investigación distintos juntos en un vial. El nombre es un acrónimo de los componentes que contiene y fue acuñado por los proveedores; no existe ninguna formulación de referencia conforme a la farmacopea ni estandarizada de otra manera. Esto tiene una consecuencia práctica: los viales KLOW que se venden en el mercado difieren considerablemente, sobre todo en la carga de GHK-Cu y, por tanto, en la masa total.
La variante en la que se basa este artículo contiene GHK-Cu 25 mg, TB-500 10 mg, BPC-157 10 mg y KPV 10 mg, sumando por tanto 55 mg. Una alternativa muy difundida lleva GHK-Cu 50 mg con la misma carga de los otros tres componentes y alcanza así 80 mg de masa total. Por eso lea siempre el desglose en mg indicado en cada vial concreto. La ciencia específica de cada componente que describimos a continuación es independiente de la dosis, pero la concentración por mililitro tras la reconstitución depende directamente de la carga exacta del vial.
La lógica del blend se basa en que los cuatro péptidos abordan nudos en gran medida no solapados de la regeneración tisular: migración celular y angiogénesis, formación de vasos mediada por VEGFR2 más citoprotección, remodelación de la matriz extracelular, así como modulación de señales que atenúa la inflamación. Los proveedores argumentan que un vial cubre así de forma simultánea la angiogénesis, la matriz y la inflamación, un concepto que debe entenderse exclusivamente en el ámbito preclínico.
KLOW combina cuatro péptidos estructural y mecanísticamente distintos. GHK-Cu (glicil-L-histidil-L-lisina en complejo con cobre(II)) es un tripéptido humano endógeno de la secuencia Gly-His-Lys que quela Cu2+; el cobre se coordina a través del nitrógeno imidazólico de la histidina, el grupo alfa-amino de la glicina y un nitrógeno amídico desprotonado, con lo que se neutraliza la toxicidad redox del cobre y se hace posible un transporte de cobre no tóxico. Con 25 mg, GHK-Cu es el componente cuantitativamente dominante de esta variante.
TB-500 se comercializa como análogo sintético de la timosina beta-4; la unidad de investigación propiamente dicha es el fragmento activo N-acetilado Ac-LKKTETQ (restos 17 a 23 de Tbeta4), la región de unión a la actina, cuyo sitio de unión fue cartografiado por Van Troys et al., 1996. BPC-157 es un pentadecapéptido gástrico estable de 15 aminoácidos con la secuencia Gly-Glu-Pro-Pro-Pro-Gly-Lys-Pro-Ala-Asp-Asp-Ala-Gly-Leu-Val, un fragmento parcial de la proteína del jugo gástrico humano BPC.
KPV, finalmente, es el tripéptido Lys-Pro-Val, el fragmento C-terminal (restos 11 a 13) de la hormona estimulante de los melanocitos alfa (alfa-MSH). Es el único componente que, pese a su origen en la alfa-MSH, no actúa de forma mediada por receptores de melanocortina. Cada uno de estos cuatro componentes aporta su propia diana molecular, lo que los siguientes apartados desglosan por separado.

GHK-Cu aporta en el blend el eje de la matriz y de los antioxidantes. De forma endógena, el nivel plasmático de GHK desciende con la edad desde unos 200 ng/mL a los 20 años hasta alrededor de 80 ng/mL a los 60 años Pickart et al., 2015; Dou et al., 2020. En concentraciones no tóxicas de 1 a 10 nM, el péptido estimula en modelos preclínicos tanto la síntesis como la degradación de colágeno y glucosaminoglucanos como el dermatán y el condroitín sulfato, así como la decorina, y modula las metaloproteinasas de matriz junto con sus inhibidores TIMP-1 y TIMP-2.
Además, GHK-Cu induce factores de crecimiento como bFGF y VEGF y actúa como captador de ROS; en células Caco-2 se ha reportado a 10 microM una reducción de aproximadamente el 50 por ciento de las ROS inducidas por t-BHP. A nivel génico, GHK-Cu modula una gran proporción del transcriptoma humano: se reporta una influencia sobre alrededor del 31,2 por ciento de los genes con al menos un 50 por ciento de cambio, de los cuales en torno al 59 por ciento se regulan al alza y el 41 por ciento a la baja, con regulación al alza de unos 84 genes de reparación del ADN y genes de la vía ubiquitina-proteasoma, así como supresión de señales proinflamatorias como IL-6 y TNF impulsado por NF-kB Pickart et al., 2018.
Las referencias in vivo citan para estudios de cicatrización ósea unos 140 microg por inyección a lo largo de 10 días; la exposición sistémica terapéutica humana estimada se sitúa en torno a 100 a 200 mg Pickart et al., 2015. GHK-Cu es a la vez el péptido más sensible del blend y, por tanto, el determinante de la velocidad para la estabilidad.
TB-500 y BPC-157 forman conjuntamente el eje de migración y angiogénesis del blend. La diana molecular primaria del fragmento de TB-500 es la G-actina monomérica: la timosina beta-4 es el péptido secuestrante intracelular de G-actina más importante y amortigua el equilibrio entre G-actina y F-actina, con lo que regula la dinámica del citoesqueleto, la migración celular, la angiogénesis y la reparación de heridas. Los protocolos de investigación habituales para el fragmento heptapéptido se mueven en un rango de aproximadamente 2 a 5 mg por semana, repartidos a lo largo de la semana, donde los esquemas de carga dos veces por semana reflejan la persistencia tisular de varios días.
BPC-157 complementa con una angiogénesis acoplada a receptor más citoprotección. Actúa de forma proangiogénica a través de VEGFR2: el péptido promueve la internalización de VEGFR2 y activa la vía de señalización VEGFR2-Akt-eNOS, lo que es bloqueado por el inhibidor de la endocitosis dynasore, y aumentó en modelos preclínicos la densidad vascular así como el restablecimiento del flujo sanguíneo en la pata trasera isquémica de rata Hsieh et al., 2017. En modelos de lesión muscular y tendinosa, BPC-157 regula al alza el VEGF y proporciona una angiogénesis, tal como la denominan los autores, adecuadamente modulada con una cicatrización mejorada Brcic et al., 2009.
Ambos péptidos abordan así aspectos complementarios de la formación de vasos: TB-500 a través de la dinámica intracelular de la actina de las células migratorias, y BPC-157 a través del eje VEGFR2-NO mediado por receptor. Las dosis reportadas en roedores para BPC-157 se sitúan con frecuencia en rangos de 10 microg/kg a 10 ng/kg. El concepto de citoprotección según Robert y Szabo se amplía de forma sistémica mediante la modulación del sistema de NO Sikiric et al., 2025.

KPV es el componente que atenúa la inflamación y, a la vez, la diferencia entre KLOW y el blend GLOW emparentado. Es destacable que el mecanismo antiinflamatorio de KPV sea independiente de los receptores de melanocortina, aunque el tripéptido derive de la alfa-MSH. En su lugar, KPV es captado a través del transportador de di- y tripéptidos PepT1 en células epiteliales e inmunitarias; el valor de Km intestinal se sitúa en torno a 160 microM y en células T Jurkat en torno a 700 microM. En el interior, el péptido se acumula en el núcleo celular.
Allí, KPV inhibe la activación de NF-kB al retrasar el recambio de NF-kB e IkBalfa, y suprime además la fosforilación de las MAPK, es decir, ERK1/2, JNK y p38. En concentraciones nanomolares, el tripéptido atenúa las citoquinas proinflamatorias: se reporta una reducción del ARNm de IL-8 de aproximadamente el 35 por ciento, así como niveles más bajos de IL-6, IL-12, IFN-gamma e IL-1beta. En modelos murinos de colitis, KPV redujo en el modelo DSS la mieloperoxidasa en alrededor de un 50 por ciento y disminuyó en el modelo TNBS los marcadores de inflamación en torno a un 30 por ciento; in vivo se dosificó con 100 microM en el agua de bebida, e in vitro con 10 nM a 100 microM Dalmasso et al., 2008.
En el blend KLOW, KPV añade así un eje de inflamación propio a través de NF-kB y las MAPK que no está presente de esta forma en los otros tres componentes. Es justamente este eje el que KLOW añade frente a GLOW como tripéptido antiinflamatorio adicional.
La tesis del blend del KLOW Stack es que pueden agruparse en un vial cuatro nudos complementarios y en gran medida no solapados de la regeneración tisular. TB-500 impulsa la migración celular y del citoesqueleto, así como la angiogénesis, a través de la dinámica de la actina. BPC-157 complementa una angiogénesis mediada por VEGFR2 más citoprotección a través del eje del NO. GHK-Cu aporta la remodelación de la matriz extracelular a través del colágeno, los glucosaminoglucanos y el sistema MMP-TIMP, así como un componente antioxidante e inductor de factores de crecimiento. KPV superpone a ello una atenuación de la inflamación mediada por NF-kB y las MAPK.
El caso de uso preclínico previsto, según la argumentación de los proveedores, son los modelos de lesión combinada, la inflamación crónica y los modelos de regeneración, en los que la combinación pretende abordar de forma simultánea la angiogénesis, la matriz y la inflamación. Mecanísticamente, los ejes engranan entre sí: GHK-Cu y BPC-157 inducen ambos el VEGF, de modo que la actividad proangiogénica de tres de los cuatro componentes converge, mientras que TB-500 aporta la respuesta migratoria del citoesqueleto de las células movilizadas y KPV atenúa la inflamación acompañante.
Es importante una clasificación sobria: no existen datos humanos controlados sobre el blend KLOW como conjunto. La ciencia de los componentes procede de estudios individuales sobre un péptido cada vez, no de investigaciones de la mezcla cuádruple fija. La sinergia se postula, pero para esta combinación específica no está demostrada clínicamente. Quien quiera seguir el reparto calculado de los componentes por mililitro puede calcular el KLOW Stack en la calculadora de péptidos para visualizar las concentraciones según la carga del vial correspondiente.
Dado que KLOW se presenta como un blend fijo, los cuatro componentes no pueden dosificarse por separado; cada cantidad extraída contiene la proporción establecida. En la variante especificada de 55 mg, GHK-Cu, TB-500, BPC-157 y KPV están en una proporción de 25 a 10 a 10 a 10. La concentración por mililitro tras la reconstitución resulta directamente del volumen de agua bacteriostática añadido. Reconstituya, por ejemplo, 55 mg de masa total con 2,75 mL y cada mililitro contendrá, según el cálculo, 20 mg de péptido total, de los cuales aproximadamente 9,1 mg de GHK-Cu y 3,6 mg de cada uno de los otros tres componentes.
Los rangos de investigación mencionados en la ciencia de los componentes sirven para la clasificación, no como protocolo: para el fragmento de TB-500 se citan en los protocolos de investigación unos 2 a 5 mg por semana, las referencias in vivo de GHK-Cu se sitúan en torno a 140 microg por inyección en modelos animales, y KPV se empleó in vivo con 100 microM en el agua de bebida. Estas cifras proceden de modelos heterogéneos y no son convertibles entre sí.
Al reconstituir, lo determinante es la estabilidad del componente más sensible. GHK-Cu es altamente sensible a la escisión por carboxipeptidasas, a la fotooxidación del cobre impulsada por la luz y a los extremos de pH, con un rango óptimo de aproximadamente 5,0 a 6,5. Añada el disolvente lentamente contra la pared del vial, agítelo en remolino en lugar de sacudirlo y proteja la solución de la luz. Todas las indicaciones son recomendaciones de manejo en el contexto de la investigación y no una recomendación de dosificación.
La estabilidad de todo el blend está determinada por el componente menos estable, y ese es claramente GHK-Cu. Todos los valores siguientes son indicaciones de manejo en grados Celsius y no ensayos de estabilidad revisados por pares.
Como polvo liofilizado rige lo siguiente: congelación a menos 20 grados Celsius para el almacenamiento de larga duración durante unos 18 a 24 meses, una refrigeración a 2 a 8 grados Celsius es aceptable durante alrededor de 12 a 18 meses, y la temperatura ambiente solo debería utilizarse durante aproximadamente 2 a 4 meses. Tras la reconstitución con agua bacteriostática, la solución debería refrigerarse a 2 a 8 grados Celsius y consumirse dentro de unos 28 a 30 días. Si en su lugar se utiliza agua estéril sin conservantes, la vida útil aprovechable se acorta a aproximadamente 24 a 48 horas.
Tres factores son especialmente críticos para el blend KLOW porque afectan justamente a GHK-Cu: proteja el péptido de cobre de la luz para evitar la fotooxidación, mantenga el valor de pH en el rango óptimo de aproximadamente 5,0 a 6,5 y evite los extremos de pH, y minimice los ciclos de congelación-descongelación, ya que estos favorecen la agregación y la oxidación. Quien alícuote el blend en cantidades de trabajo más pequeñas reduce la descongelación repetida del lote total. Dado que GHK-Cu es el determinante de la velocidad, estas precauciones rigen para todo el vial, aunque los otros tres péptidos por sí solos sean más robustos.
Para el blend KLOW como unidad no existe una semivida publicada; la farmacocinética es específica de cada componente, y solo uno de los cuatro componentes dispone de valores humanos sólidos. Las cifras firmes proceden de la timosina beta-4, la molécula de origen de TB-500. En un estudio de fase I con timosina beta-4 humana recombinante, la semivida terminal se situó en torno a 0,5 a 2,08 horas, por ejemplo 1,02 horas a 0,5 microg/kg y hasta 2,08 horas a 25 microg/kg, con una cinética lineal, no acumulativa, y un Cmax proporcional a la dosis Wang et al., 2021. Dosis únicas de 42, 140, 420 y 1260 mg por vía intravenosa se toleraron bien y mostraron una farmacocinética lineal proporcional a la dosis, aumentando la semivida con la dosis Ruff et al., 2010.
Es importante señalar que estos valores rigen para la timosina beta-4 completa, no para el propio fragmento heptapéptido Ac-LKKTETQ de TB-500, cuya semivida humana no está publicada formalmente; no obstante, la dosificación de investigación dos veces por semana implica una persistencia tisular de varios días.
Para los otros tres componentes faltan valores humanos validados. GHK-Cu no tiene una semivida sistémica limpia; se escinde rápidamente por las carboxipeptidasas, lo que sugiere un tiempo de permanencia plasmática corto Pickart et al., 2018. La farmacocinética humana de BPC-157 no está publicada; en roedores se describe como inusualmente resistente a la degradación Sikiric et al., 2025. En el caso de KPV, el efecto está impulsado por la captación celular mediada por PepT1, no por los niveles circulantes, por lo que no existe una semivida plasmática formal Dalmasso et al., 2008.
KLOW y GLOW son el mismo concepto, con exactamente una diferencia: KLOW igual a GLOW más KPV. GLOW es típicamente una mezcla de BPC-157, TB-500 y GHK-Cu, por ejemplo como blend de 70 mg, y por tanto carece de un eje antiinflamatorio dedicado de NF-kB. KLOW añade a este trío el tripéptido KPV derivado de la alfa-MSH, que aporta la atenuación de la inflamación a través de la inhibición de NF-kB y las MAPK. Así pues, quien busque el eje de migración, angiogénesis y matriz lo encontrará en ambos blends; solo KLOW añade explícitamente el componente modulador de la inflamación.
Dentro del blend KLOW, los cuatro péptidos difieren fundamentalmente en su modo de acción. GHK-Cu lleva como único componente una carga de cobre con la redox neutralizada y actúa a nivel génico y de la MEC en lugar de a través de un único receptor. TB-500 es un análogo fragmentario, no la timosina beta-4 completa, y actúa de forma intracelular sobre la G-actina en lugar de a través de un receptor de superficie. BPC-157 está acoplado a receptor a través de VEGFR2 y del sistema de NO y se considera en roedores estable por vía oral y parenteral. KPV es el único componente que, pese a su origen en la alfa-MSH, no está mediado por receptores de melanocortina, lo que lo distingue de los análogos completos de alfa-MSH y de Melanotan.
Esta heterogeneidad es a la vez el argumento de los proveedores a favor del blend y la razón por la que el almacenamiento debe orientarse al componente más sensible. Todas las afirmaciones son preclínicas o de fases clínicas tempranas y no constituyen una guía clínica.
Para el blend KLOW como conjunto no existen datos humanos controlados de seguridad; se vende estrictamente solo para fines de investigación y no es un agente terapéutico aprobado. Por ello, la información de seguridad debe leerse componente por componente y siempre con reservas. Para la timosina beta-4 completa se toleraron bien dosis únicas intravenosas de hasta 1260 mg en sujetos sanos, sin toxicidad limitante de la dosis Ruff et al., 2010, y la timosina beta-4 recombinante no mostró acumulación Wang et al., 2021.
BPC-157 se describe como bien tolerado y sin toxicidad demostrada en roedores, pero el dossier humano de seguridad no está publicado, y más del 80 por ciento de la literatura procede de un único grupo de investigación, de modo que la replicación independiente es limitada Sikiric et al., 2025. GHK-Cu no es tóxico in vitro en concentraciones nanomolares a micromolares; las principales reservas son el manejo y la fotooxidación del péptido de cobre, así como la carga teórica de cobre en caso de uso crónico a dosis altas. KPV muestra un perfil benigno en la colitis de roedores, pero no tiene farmacovigilancia humana.
Como riesgo teórico de la combinación se considera la actividad proangiogénica apilada de TB-500, BPC-157 y GHK-Cu a través del VEGF; es justamente esta propiedad la que los críticos señalan como una preocupación no cuantificada, por ejemplo en el contexto de neoplasias ocultas o enfermedades proliferativas. Todas las indicaciones aquí mencionadas son preclínicas o de fases clínicas tempranas y no deben leerse como una recomendación clínica.
No, pero están estrechamente emparentados. KLOW corresponde al blend GLOW más el tripéptido adicional KPV. GLOW combina típicamente BPC-157, TB-500 y GHK-Cu, mientras que KLOW contiene esos mismos tres componentes más KPV, que aporta un eje antiinflamatorio a través de la inhibición de NF-kB y las MAPK Dalmasso et al., 2008. KLOW cubre así de forma adicional la modulación de la inflamación.
Porque KLOW es un nombre acuñado por los proveedores sin una formulación estandarizada. La variante de este artículo contiene GHK-Cu 25 mg con 55 mg de masa total; otra variante difundida lleva GHK-Cu 50 mg con 80 mg de masa total. La concentración por mL tras la reconstitución depende directamente de la carga del vial correspondiente, por lo que debería leer siempre el desglose en mg indicado.
GHK-Cu, el más sensible de los cuatro péptidos. Es susceptible a la escisión por carboxipeptidasas, a la fotooxidación del cobre impulsada por la luz y a los extremos de pH, con un óptimo de aproximadamente 5,0 a 6,5. Dado que la estabilidad del blend está limitada por el componente más débil, la protección frente a la luz, la precaución con el pH y la minimización de los ciclos de congelación-descongelación rigen para todo el vial.
No para el blend como unidad. Solo la timosina beta-4, la molécula de origen de TB-500, tiene valores humanos sólidos con una semivida terminal de aproximadamente 0,5 a 2,08 horas Wang et al., 2021. GHK-Cu, BPC-157 y KPV no poseen una farmacocinética humana validada.
No. El KLOW Stack se vende estrictamente solo para fines de investigación y no es un agente terapéutico aprobado. No existen datos humanos controlados de seguridad sobre la mezcla cuádruple fija, y todos los datos aquí resumidos proceden de estudios individuales preclínicos o de fases clínicas tempranas sobre los componentes.
Solo para fines de investigación. No destinado al consumo humano. Redacción científica: Dra. Sieglinde Klaus