NAD+: coenzima en el metabolismo celular - guía de investigación
Dr. Sieglinde Klaus
Equipo de redacción científica · Bergdorf Bioscience


Dr. Sieglinde Klaus
Equipo de redacción científica · Bergdorf Bioscience

NAD+ (nicotinamida adenina dinucleótido) es una coenzima, no un péptido. En cada célula media la transferencia de electrones en las reacciones redox y actúa como cosustrato de sirtuinas, PARP y CD38. Esta guía sitúa el NAD+ desde el punto de vista científico, lo distingue con claridad de sus precursores NMN y NR, y resume los datos de investigación sobre dosificación, farmacocinética y nivel de evidencia, exclusivamente con fines de investigación.
El NAD+ es un dinucleótido: dos nucleótidos, uno con adenina y otro con nicotinamida, están unidos a través de sus grupos fosfato. Se trata de una coenzima clásica del metabolismo de la vitamina B3, no de una cadena de aminoácidos. Los péptidos están formados por aminoácidos unidos mediante enlaces peptídicos; el NAD+ no contiene ni un solo enlace peptídico. Esta distinción es central en el contexto de investigación, porque el NAD+ se suele listar junto con los péptidos, pese a pertenecer a una clase molecular completamente distinta. Quien desee profundizar en esta diferencia fundamental encontrará el marco adecuado en el artículo ¿Qué son los péptidos?.
La molécula tiene una masa molar de unos 663 Da en su forma de ácido libre. Existe en dos estados interconvertibles: la forma oxidada NAD+ y la forma reducida NADH. Este emparejamiento convierte al NAD+ en el transportador universal de electrones del metabolismo. Según el artículo de revisión de Xiao et al., 2018, el par redox NAD+/NADH regula tanto la glucólisis como la fosforilación oxidativa mitocondrial. El NAD+ no es, por tanto, un componente pasivo, sino un mediador catalíticamente activo que se regenera en cada ciclo de reacción. Es precisamente esta doble función (transportador redox y cosustrato enzimático) lo que hace que la molécula resulte tan interesante para la investigación básica.
La función central del NAD+ es la transferencia de electrones de una molécula a la siguiente. En su forma oxidada, el NAD+ acepta un ion hidruro (dos electrones más un protón) y se convierte en NADH; en su forma reducida, el NADH vuelve a ceder esos electrones. Según Xiao et al., 2018, en condiciones aeróbicas se generan ocho moléculas de NADH por molécula de glucosa, que aportan electrones a través del complejo I de la cadena respiratoria e impulsan así la síntesis de ATP. El potencial redox del par NADH/NAD+ se sitúa en las mitocondrias en torno a menos 300 mV.
Además de esta función energética, el NAD+ es cosustrato de tres clases de enzimas. Verdin, 2015 describe en Science tres grupos de enzimas que consumen NAD+: las sirtuinas, que desacetilan histonas y otras proteínas y, al hacerlo, escinden el NAD+; las poli(ADP-ribosa) polimerasas (PARP), que transfieren ADP-ribosa durante la reparación del ADN; y las cADP-ribosa sintasas como CD38 y CD157. A diferencia de lo que ocurre en la función redox, aquí el NAD+ se consume realmente y debe volver a sintetizarse. Este consumo continuo explica por qué las células regeneran constantemente el NAD+ y por qué su nivel se considera un marcador sensible del metabolismo celular. Por ello, los estudios preclínicos se centran en su mayoría en el pool intracelular de NAD+, no en su nivel plasmático.

El NAD+, el NMN (nicotinamida mononucleótido) y el NR (nicotinamida ribósido) se confunden a menudo, pero están claramente separados desde el punto de vista químico. El NR es la molécula más pequeña: una nicotinamida con ribosa, sin fosfato. El NMN surge de él al añadir un grupo fosfato, por lo que es algo mayor. El NAD+, finalmente, es el dinucleótido completo, que se forma a partir del NMN mediante la adición de un segundo nucleótido (adenosín monofosfato). El NMN y el NR son, por tanto, precursores biosintéticos del NAD+, no NAD+ en sí.
La ruta metabólica es direccional: el NR se convierte en la célula en NAD+ en dos pasos a través del NMN, evitando así un paso limitante de la velocidad de la síntesis de novo. El NMN puede captarse directamente a través de su propio transportador (Slc12a8), aunque en algunos tejidos primero se desfosforila a NR antes de atravesar la membrana celular. En modelos animales, tanto el NMN como el NR elevan el nivel de NAD+; Yi et al., 2023 demostraron en un estudio aleatorizado que el NMN oral aumenta el nivel sanguíneo de NAD+ de forma dependiente de la dosis. Para comparar directamente los mecanismos del NAD+ y de un péptido mitocondrial resulta útil la confrontación MOTS-c frente a NAD+. Quien adquiera NAD+ como reactivo de investigación puede obtenerlo a través de comprar NAD+.
En el contexto de investigación existen dos mundos de dosificación completamente separados: la administración directa de NAD+ y la administración de los precursores. En el estudio piloto de Grant et al., 2019 se administró NAD+ en infusión intravenosa a 3 micromoles por minuto durante seis horas. Esta vía parenteral evita el efecto de primer paso, pero es lenta: un aumento plasmático medible no apareció hasta pasadas dos horas. Las administraciones orales de NAD+ se consideran poco eficientes, porque la molécula se descompone en el tracto digestivo en nicotinamida y otros componentes antes de llegar a las células.
Mucho mejor caracterizados están los precursores. Yi et al., 2023 investigaron el NMN oral en tres brazos: 300, 600 y 900 mg al día durante 60 días. Todas las dosis aumentaron de forma significativa el nivel sanguíneo de NAD+ frente al placebo, alcanzando los 600 y 900 mg los valores más altos, apenas diferentes entre sí. Para el NR, Airhart et al., 2017 describieron una escalada hasta 1000 mg dos veces al día, lo que en promedio aproximadamente duplicó el nivel sanguíneo de NAD+. Estas cifras son explícitamente hallazgos de investigación procedentes de estudios controlados, no recomendaciones de uso. Toda indicación de dosis en esta guía sirve únicamente para situar los protocolos publicados.

La semivida del NAD+ no es un valor único, sino que depende en gran medida del compartimento y del método de medición. El trabajo clásico de Rechsteiner et al., 1976 determinó la vida útil de una molécula intacta de NAD+ en células humanas cultivadas (D98/AH2) en 60 más menos 18 minutos, es decir, unas 1,5 horas. Este valor refleja el rápido recambio intracelular: el NAD+ se consume constantemente a través de las sirtuinas, las PARP y el CD38, y se sintetiza de nuevo en paralelo. Las mediciones de flujo más recientes con isótopos estables arrojan, según el tipo celular, semividas más largas de varias horas, lo que subraya la dependencia del método.
En el plasma, el NAD+ se comporta de otra manera. En el estudio de infusión de Grant et al., 2019, el nivel plasmático permaneció sin cambios durante dos horas y solo aumentó después, con un máximo de más 398 por ciento a las seis horas; en paralelo, la nicotinamida, la ADP-ribosa y la metil-nicotinamida aumentaron en torno a un 390 a 410 por ciento. Esto apunta a una metabolización extensa antes de que el NAD+ sea siquiera visible en el plasma. El precursor NR tiene, según Airhart et al., 2017, una semivida de eliminación de unas 2,7 horas (constante de eliminación 0,26 por hora). Estas semividas cortas explican por qué los protocolos de investigación suelen dosificar varias veces al día.
El NAD+ es higroscópico y sensible a la oxidación, por lo que el almacenamiento determina de forma decisiva la conservación del compuesto. Como polvo liofilizado, la sustancia se conserva habitualmente en frío, en seco y protegida de la luz; un almacenamiento a menos 20 grados Celsius en un recipiente herméticamente cerrado y provisto de desecante es lo habitual en el día a día del laboratorio. A menos 20 grados, el polvo se mantiene estable durante meses o años, siempre que se eviten la descongelación repetida y la entrada de humedad. La temperatura ambiente y la exposición a la luz, en cambio, aceleran la degradación.
En forma disuelta, el NAD+ es claramente más lábil. Las soluciones acuosas son especialmente inestables a pH neutro o alcalino, ya que la molécula se hidroliza y se oxida. La distribución en alícuotas evita los ciclos repetidos de congelación y descongelación, que destruyen cada vez una parte de la sustancia. En la práctica de investigación, las soluciones reconstituidas suelen mantenerse a 4 grados Celsius solo por poco tiempo y se congelan para un almacenamiento más prolongado. Dado que el NAD+ se descompone en nicotinamida y ADP-ribosa bajo la acción de la luz y en presencia de oxígeno, los recipientes de color ámbar u oscurecidos y el desplazamiento del oxígeno del aire son medidas de precaución sensatas. Las condiciones mencionadas son práctica general de laboratorio y no sustituyen las indicaciones del certificado del fabricante correspondiente (CoA), que documenta la pureza y el almacenamiento recomendado.
Los datos de tolerabilidad proceden mayoritariamente de estudios sobre los precursores, no sobre el NAD+ en sí. Yi et al., 2023 no observaron, con NMN oral de hasta 900 mg al día durante 60 días, ningún acontecimiento adverso relacionado con el tratamiento ni abandonos del estudio; los parámetros clínicos de laboratorio se mantuvieron dentro de los valores normales en todos los grupos. También Airhart et al., 2017 observaron que el NR de hasta 2000 mg al día era, en principio, bien tolerado en una pequeña cohorte de voluntarios sanos. Estos hallazgos se refieren a periodos cortos y muestras pequeñas.
Para el NAD+ infundido directamente, la base de datos es escasa. El estudio de infusión de Grant et al., 2019 fue un estudio piloto puramente farmacocinético con muy pocos participantes y no estaba diseñado para evaluar criterios de seguridad. A partir de la práctica de los protocolos de infusión se describen reacciones vegetativas cuando la administración es demasiado rápida, pero faltan en gran medida datos de seguridad controlados y sólidos sobre el NAD+ intravenoso. En conjunto: las señales de tolerabilidad disponibles se refieren a la investigación preclínica y clínica temprana, no permiten extraer conclusiones sobre el uso a largo plazo y no constituyen ninguna garantía de seguridad. En el entorno de investigación deben respetarse las medidas de protección habituales para el manejo de sustancias puras.
La respuesta honesta es: falta una evidencia confirmada de longevidad en seres humanos. La relación entre el NAD+ y el envejecimiento se basa mayoritariamente en cultivos celulares y en modelos animales. Verdin, 2015 resume que la concentración celular de NAD+ disminuye con la edad y que los precursores de NAD+ podrían abrir una perspectiva terapéutica en modelos preclínicos; eso es, de forma explícita, una hipótesis, no un beneficio demostrado en seres humanos. En ratones se ha descrito una mejora de los marcadores de healthspan con NMN, pero la transferibilidad a los seres humanos es incierta.
La discrepancia se hace especialmente clara en el balance crítico de Damgaard & Treebak, 2023 en Science Advances: la suplementación oral con NR ha mostrado hasta ahora en seres humanos solo unos pocos efectos clínicamente relevantes, y la literatura tiende a exagerar la importancia y la solidez de los efectos descritos. Los estudios en humanos demuestran de forma fiable que el NMN y el NR elevan el nivel sanguíneo de NAD+; sin embargo, un aumento del biomarcador no equivale a un beneficio antienvejecimiento. Los grandes estudios a largo plazo sobre criterios de valoración funcionales están en marcha solo desde hace poco. La presentación habitual en los resultados de búsqueda como una solución de longevidad ya consolidada no está respaldada científicamente; lo único serio es situarlo como un campo de investigación activo y aún sin resolver en torno al metabolismo celular.
El NAD+ y sus precursores se mueven en un panorama regulatorio heterogéneo. En la Unión Europea, el NMN y el NR no están autorizados automáticamente como alimentos ni como complementos alimenticios; su estatus depende de las evaluaciones de nuevos alimentos (Novel Food) y de las interpretaciones nacionales, y es objeto de revisiones en curso. El NAD+ en sí se comercializa mayoritariamente como producto químico de investigación. En los mercados aquí relevantes no existe una autorización como medicamento con fines terapéuticos.
Por ello, en BergdorfBio el NAD+ se ofrece exclusivamente como sustancia pura para fines de laboratorio, claramente etiquetado como destinado solo a fines de investigación y no para el consumo humano. En el trabajo científico, una ficha de datos de seguridad y un certificado de análisis (CoA) con la pureza y la identidad documentadas son la base de un trabajo serio; los resultados reproducibles presuponen lotes caracterizados. Quien necesite NAD+ como reactivo para investigaciones in vitro o preclínicas puede obtenerlo a través de comprar NAD+. El marco legal puede cambiar; la responsabilidad de cumplir las normas locales vigentes en cada caso recae en la entidad usuaria. Esta guía no se pronuncia sobre la admisibilidad de un uso en seres humanos y no constituye asesoramiento jurídico.
El NAD+ se menciona a menudo de un tirón junto con los péptidos mitocondriales, pero pertenece a otra clase de sustancias. Mientras que los péptidos como el MOTS-c están formados por aminoácidos y actúan a través de vías de receptores o de señalización, el NAD+ es una coenzima que participa directamente en la transferencia de electrones y en las ADP-ribosilaciones enzimáticas. Ambos se vinculan en el contexto de investigación con la función mitocondrial y el metabolismo celular, pero el mecanismo es radicalmente distinto: el NAD+ es sustrato y transportador redox, un péptido es molécula de señalización. La confrontación directa MOTS-c frente a NAD+ traza con claridad esa línea divisoria.
También dentro de los nucleótidos de piridina se requiere precisión. El NADP+ surge del NAD+ mediante un grupo fosfato adicional y sirve mayoritariamente a vías anabólicas y antioxidantes; según Xiao et al., 2018, en las mitocondrias más del 95 por ciento del pool de NADP se encuentra en forma reducida (NADPH), con un potencial redox de unos menos 400 mV. El NAD+, en cambio, controla sobre todo reacciones catabólicas y generadoras de energía. Los precursores NMN y NR no son, como se ha expuesto antes, productos finales, sino intermediarios en el camino hacia el NAD+. Esta delimitación clara evita la frecuente equiparación entre coenzima, precursor y péptido, y es requisito para una interpretación correcta de los datos de investigación.
No. El NAD+ es una coenzima del metabolismo de la vitamina B3, un dinucleótido con adenina y nicotinamida. No contiene ningún enlace peptídico y no pertenece a la clase de los péptidos. En el comercio se lista a menudo junto a los péptidos, pero desde el punto de vista químico se distingue con claridad, como explica el artículo ¿Qué son los péptidos?.
El NR es el precursor más pequeño (nicotinamida más ribosa), el NMN lleva además un fosfato, y el NAD+ es el dinucleótido completo. El NMN y el NR son precursores biosintéticos que se convierten en NAD+ dentro de la célula. Estudios como el de Yi et al., 2023 muestran que el NMN oral eleva el nivel sanguíneo de NAD+.
El recambio intracelular es rápido: Rechsteiner et al., 1976 determinaron en células humanas una semivida de unos 60 minutos, es decir, alrededor de 1,5 horas. Las mediciones de flujo más recientes arrojan valores más largos según el tipo celular, de modo que el valor exacto depende del método y del compartimento.
No. Falta una evidencia confirmada de longevidad en seres humanos. La hipótesis procede de modelos celulares y animales. Damgaard & Treebak, 2023 subrayan que la suplementación oral con NR ha mostrado hasta ahora en seres humanos solo unos pocos efectos clínicamente relevantes.
Solo para fines de investigación. No apto para el consumo humano. Redacción científica: Dr. Sieglinde Klaus