BPC-157: La guía completa de investigación
Dr. Sieglinde Klaus
Equipo de redacción científica · Bergdorf Bioscience


Dr. Sieglinde Klaus
Equipo de redacción científica · Bergdorf Bioscience

BPC-157 (Body Protection Compound-157) es un pentadecapéptido sintético de 15 aminoácidos con la secuencia GEPPPGKPADDAGLV y un peso molecular de 1419 Da. Aislado originalmente de una proteína gástrica protectora, muestra en más de 100 estudios propiedades regenerativas en tendones, músculos, tracto gastrointestinal y sistema vascular. El investigador principal, el Prof. Predrag Sikiric de la Universidad de Zagreb, ha desarrollado de forma decisiva la base de datos científicos (Sikiric, 1999).
BPC-157 es un pentadecapéptido estable que se aisló de una proteína protectora presente en el jugo gástrico. Su secuencia de 15 aminoácidos Gly-Glu-Pro-Pro-Pro-Gly-Lys-Pro-Ala-Asp-Asp-Ala-Gly-Leu-Val es única en la naturaleza: ninguna otra proteína conocida contiene esta secuencia exacta. Destaca su estabilidad excepcional: BPC-157 permanece estable en el jugo gástrico humano durante más de 24 horas, mientras que la mayoría de los péptidos se degradan en cuestión de minutos (Sikiric et al., 2011). En estudios toxicológicos no se pudo determinar una dosis letal (LD1), lo que apunta a un perfil de seguridad excepcionalmente amplio. El péptido se designó como PL 14736 o PL-10 para estudios clínicos de EII (enfermedad inflamatoria intestinal).
BPC-157 ejerce su efecto a través de varias vías de señalización al mismo tiempo. Es central la modulación del sistema del óxido nítrico (NO): BPC-157 influye en la síntesis de NO a través de múltiples vías y mantiene su eficacia incluso con la producción de NO inhibida (Klicek et al., 2008). Un segundo mecanismo principal es el reclutamiento vascular: tras una lesión, BPC-157 activa vasos sanguíneos que prácticamente „acuden“ hacia el defecto. En caso de oclusión vascular se activan vías vasculares alternativas que rodean el defecto y permiten una circulación colateral (Sikiric et al., 2018). Además, BPC-157 favorece la expresión de VEGF (Vascular Endothelial Growth Factor) y apoya la síntesis de colágeno.

La investigación sobre tendones aporta algunos de los resultados más convincentes. En un estudio sobre el desprendimiento del tendón de Aquiles en ratas, BPC-157 mejoró la cicatrización a nivel funcional, biomecánico y microscópico: la capacidad de carga, la rigidez y el módulo de Young aumentaron de forma significativa, y la organización de las fibras de colágeno mejoró notablemente con un aumento del colágeno tipo I (Cerovecki et al., 2006). Especialmente notable: la metilprednisolona empeoró la cicatrización, pero BPC-157 redujo sustancialmente este deterioro inducido por corticosteroides. De forma independiente, un grupo de investigación taiwanés confirmó que BPC-157 acelera el crecimiento de los tendones, aumenta la supervivencia celular bajo estrés oxidativo e incrementa la migración de fibroblastos a través de la vía de señalización FAK-paxilina de forma dependiente de la dosis (Chang et al., 2011).
En el tracto GI, BPC-157 muestra sus efectos más potentes y mejor documentados. En el estudio comparativo más temprano, BPC-157 fue el único péptido eficaz de forma consistente en todos los modelos de úlcera probados (estrés por inmovilización, cisteamina, etanol al 96%) y superó a los antagonistas del receptor H2, a los promotores de dopamina y a otros péptidos intestinales (Sikiric et al., 1994). El efecto abarca todo el tracto GI: esófago, estómago, duodeno, intestino, hígado y páncreas. A nivel clínico, BPC-157 se designó como PL 14736 para estudios de EII, lo que subraya la relevancia traslacional de los datos preclínicos.

Una ventaja decisiva frente a factores de crecimiento establecidos como EGF, FGF y VEGF es la eficacia universal de BPC-157 en distintos tipos de tejido. Mientras que los factores de crecimiento individuales suelen requerir condiciones o tejidos específicos, BPC-157 por sí solo fue eficaz de forma consistente en todos los modelos de daño agudo y crónico de todo el tracto GI (Seiwerth et al., 2018). Los mismos protocolos de dosificación eficaces en el ámbito GI muestran también resultados positivos en modelos de tendones, ligamentos, músculos y huesos. Esta eficacia a través de distintos tipos de tejido con un mecanismo angiogénico uniforme es única entre los péptidos de investigación.
En la investigación preclínica se administran típicamente de 250 a 500 microgramos (mcg) una o dos veces al día por vía subcutánea. La vida media es de aproximadamente 4 a 6 horas. Destaca el perfil de seguridad extremadamente amplio: en ningún estudio se pudo determinar una dosis letal (LD1), lo que convierte a BPC-157 en uno de los péptidos de investigación mejor tolerados. BPC-157 de Bergdorf Bioscience contiene 5mg de péptido liofilizado por vial con una pureza verificada por HPLC ≥99%. Disponible en pack individual (€66,99), pack de 2 (€127,28) o pack de 3 (€180,87).
El BPC-157 liofilizado debe conservarse en el frigorífico a 2-8°C. Para la conservación a largo plazo se recomienda -20°C, donde la estabilidad está garantizada durante más de 2 años. Tras la reconstitución con agua bacteriostática, conservar en frío y consumir en un plazo de 4 semanas. Evite los ciclos repetidos de congelación y descongelación. Conservar protegido de la luz para preservar la integridad del péptido.
BPC-157 se basa en una secuencia procedente de una proteína gástrica protectora de origen natural, pero se fabrica de forma sintética mediante SPPS. La secuencia exacta de 15 aminoácidos no se encuentra libre en la naturaleza en esta forma.
El Prof. Predrag Sikiric de la Universidad de Zagreb investiga BPC-157 de forma sistemática desde la década de 1990. Las confirmaciones independientes proceden, entre otros, de Taiwán (Chang et al., 2011) y de varios grupos de investigación internacionales.
BPC-157 es estable durante más de 24 horas en el jugo gástrico, lo que lo distingue de la mayoría de los péptidos. En la investigación se estudian tanto las vías de administración oral como subcutánea.
En los estudios preclínicos no se pudieron determinar efectos secundarios significativos ni una dosis letal. Todavía faltan estudios clínicos en humanos a mayor escala.
Solo para fines de investigación. No destinado al consumo humano.
Redacción científica: Dr. Sieglinde Klaus – Bergdorf Bioscience